Santo Domingo, R.D. – El presidente Luis Abinader declaró estado de emergencia regional en varias provincias del país y el Distrito Nacional, como respuesta a los efectos provocados por una intensa vaguada asociada a un sistema de baja presión que ha generado daños significativos en distintos sectores productivos y sociales.
La medida, contenida en el decreto 234-26, abarca las provincias Puerto Plata, Espaillat, Valverde, Santiago, Santo Domingo y el Distrito Nacional, zonas donde se han registrado fuertes lluvias, inundaciones y afectaciones a infraestructuras viales, viviendas y actividades agrícolas.
Según explicó el Gobierno, la decisión se fundamenta en el informe técnico presentado por la Comisión Nacional de Emergencia (CNE), el cual advierte sobre un escenario de alto riesgo para la seguridad de la población y la continuidad de servicios esenciales.
El decreto establece que el Poder Ejecutivo podrá ajustar las medidas adoptadas en función de la evolución de la situación, conforme a lo dispuesto en la Ley 147-02 sobre Gestión de Riesgos, permitiendo así una respuesta más flexible y efectiva ante la emergencia.
Un fenómeno que pone a prueba la capacidad de respuesta
Las autoridades destacaron que la declaración de emergencia regional se justifica cuando los efectos de un fenómeno superan la capacidad de respuesta de las provincias afectadas, como ocurre en este caso debido a la magnitud de las lluvias y su impacto en múltiples territorios.
Actualmente, unas 28 provincias se mantienen bajo alerta meteorológica, la mayoría en nivel amarillo, debido a la persistencia de las precipitaciones provocadas por la vaguada y un sistema frontal que incide sobre el país.
Prioridad en la protección ciudadana
El Gobierno reiteró su compromiso con la protección de vidas humanas, la asistencia a las familias afectadas y la recuperación de las zonas impactadas, al tiempo que exhortó a la población a mantenerse atenta a los boletines oficiales y seguir las recomendaciones de los organismos de socorro.
